Es muy común ver anuncios con miles de personas alcanzadas, cientos de «me gusta» y muchos clics… y un negocio que no vende más. El problema casi nunca es que «los anuncios no sirven», sino que se están midiendo las cosas que no importan.
Los anuncios existen para una sola cosa: que más personas te escriban y te compren. Esto es lo que conviene revisar para saber si lo están logrando.
Lo que sí hay que medir
- Prospectos: cuántas personas te dejaron sus datos o te escribieron por WhatsApp gracias al anuncio.
- Costo por prospecto: lo que invertiste en la campaña dividido entre los prospectos que trajo. Es la cifra que te dice qué campaña rinde más.
- Ventas: de esos prospectos, cuántos terminaron comprando. Una campaña con menos prospectos pero que vende más es mejor campaña.
- De dónde llegó cada quien: qué anuncio, qué campaña y qué plataforma trajo a cada cliente.
El alcance, los «me gusta» y los clics sirven para entender qué pasa, pero no son la meta. Si una campaña tiene muchos clics y nadie te escribe, algo está fallando en el camino.
Cómo saber de qué anuncio llegó cada persona
Hay tres formas, y lo ideal es usarlas juntas:
- Enlaces etiquetados: cada anuncio lleva a tu página con un enlace que dice de qué campaña viene (las llamadas etiquetas UTM). Así, cuando alguien llena tu formulario, sabes exactamente de dónde llegó.
- El píxel de Meta y la etiqueta de Google: son pequeños códigos en tu página que le avisan a Facebook, Instagram y Google cuando alguien te deja sus datos. Con eso las plataformas aprenden a buscar más personas parecidas.
- Preguntar: parece obvio, pero un simple «¿cómo nos encontraste?» al platicar con el cliente confirma lo que dicen los números.
Errores que se comen el presupuesto
- Mandar el anuncio a la página principal. Si el anuncio habla de un producto, debe llevar a una página de ese producto, con un formulario y un botón de WhatsApp a la vista.
- Tardar en contestar. Quien te escribe por un anuncio está comparando opciones. Si contestas horas después, probablemente ya le contestó alguien más.
- Juzgar una campaña con muy pocos datos. Ni la apagues al primer día ni la dejes correr meses sin revisarla.
- No anotar lo que pasa después. Si no registras quién compró, nunca vas a saber qué campaña realmente te trae clientes.
Una revisión sencilla cada semana
No hace falta un tablero complicado. Con responder estas preguntas cada semana ya estás por encima de la mayoría:
- ¿Cuántos prospectos trajo cada campaña?
- ¿Cuánto me costó cada prospecto en cada una?
- ¿Cuántos de ellos me compraron?
- ¿Qué campaña merece más presupuesto y cuál conviene cambiar o apagar?
En Leads2click medimos así cada campaña que manejamos: por las personas que te escriben y las que te compran, no por los clics.
